La idea de estos diálogos es analizar conjuntamente con expertos temas relevantes para la agenda actual de la justicia Colombiana con el fin de hacer un ejercicio de prospectiva. Los Diálogos en Justicia rescatan los conversatorios que de manera sistemática realizaba la CEJ en el pasado.
El primer Diálogo de Justicia del 2006 fue sobre los incentivos económicos de las acciones populares.
Desarrollo del diálogo
RAFAEL NIETO: Yo creo que la Justicia va a estar con muchos problemas derivados de la aplicación del pos conflicto, en caso que haya posconflicto, y las dificultades de la aplicación de leyes como la ley de Justicia y paz y similares para el ELN y demás, en el marco de la Justicia, Verdad y reparación, me explico, creo que inevitablemente hay que dar el debate sobre el alcance y aplicación y el tema de la reincidencia, eso va a generar enormes dificultades para el sistema de administración de justicia.
Las desmovilizaciones van a traer enormes dificultades tanto para el plano interno como para el internacional.
GLORIA MARIA: Te hago una pregunta. ¿Tú crees que Van a ser muchos más acentuados los conflictos? Porque hemos pasado todos estos años como a una justicia que parece que no estuviéramos en conflicto.
RAFAEL NIETO: La jurisdicción se creo en el marco del problema del narcotráfico y luego quedó abandonada. Yo no creo que vaya a haber de nuevo jurisdicciones especializadas y no creo que haya espacio político para eso.
Lo que me preocupa es como va a resolver el sistema de administración de justicia los problemas que van a ser recurrentes en aquellos desmovilizados
reincidentes por un lado y por otro la guerrilla, y las presiones de la justicia nacional e internacional en los crímenes de lesa humanidad y yo creo que ese va a ser un punto que va a estar por largo tiempo presente.
Yo creo que sobre estos temas podríamos hacer un análisis especulativo sobre si tienen solución y las características de cómo se resuelven estas tensiones políticas.
En el cono sur las experiencias son de admistias o indultos plenos que después de 15 o 20 años, cuando la marea se baja las víctimas empiezan ha hacer presión y las decisiones se revierten.
Yo creo que en el caso colombiano la cuestión si puede venir desde la perspectiva de la recuperación nacional.
El otro tema es como abordar a los reincidentes. Aquellos que por ejemplo se acogen a la Ley de Justicia y Paz y luego empiezan a delinquir por fuera y a ejercer presión política. Pero a lo mejor no es un tema de la administración de justicia sino un abordaje político.
MARCEL TANGARIFE: Otro de los temas que yo veo en el contexto internacional es el desarrollo que tienen las autoridades colombianas y los usuarios del sistema de justicia en Colombia de hacer el engranaje desde el punto de vista sustantivo y procesal de las normas contenidas en tratados internacionales, particularmente tratados internacionales de libre comercio e integración económica versus el sistema sustantivo y judicial. Me explico, está claramente definido como lo ha dicho la Corte Constitucional que el artículo 4 no tiene vuelta de hoja pero que el sistema requiere un engranaje especial para aplicar las normas marcos para regular todos los propósitos de libre comercio en relación con bienes y servicios y las materias relacionadas con este proceso.
Viene una agenda de negociaciones con Chile, Canadá, la Unión Europea, cantidad de negociaciones de esa naturaleza que van a tocar desde el punto de vista sustantivo las normas internas en muchas materias y las normas procesales administrativas puesto que muchos de los derechos que se consagran en esas normas se desarrollan a través de procesos administrativos internos y los procesos judiciales, entre otras razones porque hay traslado de competencias judiciales de la Rama Judicial a órganos internacionales.
Aquí aparecen una serie de problemas. Qué pasa si yo por ejemplo tengo una sentencia de la Corte Constitucional que verbigracia protege derechos fundamentales de una persona que se consideró afectada en el tema de acceso a medicamentos, por ejemplo, versus una norma supranacional que establece la protección desde el punto de vista de patentes. Cómo hago yo para evitar esa situación. Eso pasa por una necesidad imperiosa de poder engranar esos sistemas para evitar ese tipo de conflictos, pues de lo contrario el sistema va a empezar a generar todo tipo de contradicciones que o nos generar responsabilidad internacional o nos complican a nivel interno, o las dos cosas. Y además con un ingrediente adicional y es que desde el punto de vista internacional se van a presentar muchos instrumentos que pueden llegar a ser contradictorios entre sí y que nos van a generar muchos más problemas, tanto para la justicia ordinaria como para la justicia arbitral.
MANUEL JOSÉ CEPEDA: Hay 3 globalizaciones andando: una es la globalización en el tema penal con todas las implicaciones, está la globalización económica que tiene sus diversas manifestaciones en tratados internacionales, y está la más fuerte, la que lleva más tiempo que es la globalización en cuanto a derechos humanos.

Esas tres globalizaciones no necesariamente apuntan en la misma dirección. En el tema de derecho internacional humanitario y justicia penal se presentan algunas coincidencias, y uno puede encontrar coincidencias en algunos sentidos pero en otros no, por ejemplo en la sentencia de la Corte Constitucional sobre la Corte Penal Internacional tuvimos una enorme dificultad buscando juzgar el Tratado de Roma a la luz de la Constitución Nacional.
Aún en las áreas en donde hay mayor coincidencia hay unas tensiones muy grandes e importantes a analizar. Ni que decir entonces de la tendencia de la globalización económica versus la globalización en derechos humanos.
Desde el punto de vista del diseño estratégico lo que hay que identificar es cuales son esas tendencias de la globalización y que características tienen, en que coinciden, en que no, dónde va a haber tensiones y conflicto y cómo va a impactar el sistema de justicia nacional. Todo esto para ver en esencia dos cosas desde una perspectiva estratégica: la primera, para anticipar una serie de problemas que se vienen, y la segunda para ver como el sistema no sólo judicial sino el sistema jurídico puede someterse, adaptarse y acomodarse, cómo el sistema interno reacciona a estas tendencias. Ahí el tema de la justicia es bien importante, pero también lo es el tema de los derechos que los jueces van a aplicar. Yo creo que el derecho privado en Colombia no ha sido objeto de reformas significativas, el derecho penal y los derechos humanos si han avanzado, pero comparativamente en el derecho privado Colombia ha estado muy al azar, y lo que pasa con la globalización económica es que se viene una presión enorme para que el derecho privado evolucione en una tendencia, que puede no se la más deseable.
Hay que analizar el impacto que va a tener la globalización en el derecho en Colombia, pero sobre todo en el derecho privado, y eso para entender un poco el tema de la globalización, pero tenemos una agenda gigantesca para analizar.
Por ejemplo un tema de derecho privado, un tratado puntual que regulaba cuáles eran las garantías para la compra de objetos aeronáuticos, básicamente grandes compras de aviones. Una convención prácticamente de todos los países y el régimen de garantías que establece es un régimen de garantías anglosajón en el que básicamente el acreedor cobra por la derecha. En nuestro régimen eso no es permitido, pero es la convención que llega a Colombia influida por ese régimen que es el que aprobaron todos los países. ¿Cómo insertar esa convención en el contexto colombiano? Este es un ejemplo muy puntual del régimen de garantías.
Menciono otro rapidísimo, el concepto de expropiación, que nosotros no tenemos y en EEUU tiene otras características y en los Tratados de Libre Comercio tiende a quedar metido al inicio, especialmente el concepto de regulaciones expropiatorias. Eso llega a Colombia y como vamos a administrarlo. Hay muchos temas institución por institución, es un tema gigantesco. No creo que la Corporación deba meterse con todo el tema. La Corporación podría hacer un plano estratégico, hacer un análisis de contexto y luego identificar unas prioridades en las que se va a dedicar para obtener un resultado. Fijar una prioridad y canalizar recursos y esfuerzos en ese sentido.
GLORIA MARÍA: A mi me preocupa que yo no veo en el sector justicia alguien que esté pensando en estas cosas. Y vámonos al tema de gobierno judicial. Será que todos los que ejercen el gobierno están pensando en todo esto que se viene y están haciendo un plan estratégico, los planes de desarrollo han sido tan parecidos entre sí al anterior que uno no cree que estén mirando el entorno.
CARLOS EDUARDO MEJÍA: no hay planes de desarrollo, en el fondo los supuesto planes de desarrollo no lo son, no tienen sino visión de coyuntura de cuatro años, están buscando recursos para cosas puntuales y coyunturales. No hay concepción de justicia.
RAFAEL NIETO: Hay enormes dificultades en la armonización de los derechos aplicables. Como aplicar DIH, DDHH y Derecho Interno, entonces la Corte tiene enormes dificultades en ese sentido, parte como resultado de unas sentencias desafortunadas de Ciro. Cual es el derecho aplicable a la conducta de un oficial o suboficial en combate, hay conductas que son absolutamente permitidas a la luz del DIH y si uno las ve a la luz del derecho interno pueden ser homicidio. Lo digo en esos términos porque es radicalmente así, eso que es dificultoso hoy a la larga puede serlo más en la medida en que el DI permea sistemáticamente los derechos internos. La resolución me parece compleja, entre otras cosas porque la jurisprudencia no es clara ni consistente, está sujeta a la interpretación. Esa discusión sobre qué está primero si el derecho internacional o el derecho interno no está superado en Colombia, luego me parece que ahí hay un tema por resolver en adelante.
MAURICIO GARCÍA: Hay una cierta marginalidad de la Justicia que mientras no se resuelva será muy difícil resolver problemas fundamentales del régimen político colombiano. Hay cosas que se salen de la Justicia, nosotros tenemos esa perspectiva disciplinaria, francesa de que hay que evadir los temas del conflicto armado. Yo creo que un problema que tiene la justicia es que no ha sido de territorios. Por ejemplo la revista Análisis Político que tiene 57 números sólo tiene cuatro artículos sobre justicia. Esos cuatro artículos además fueron escritos por cuatro abogados, el último escrito hace 10 años y relacionado con conflicto armado. Eso me parece absolutamente preocupante, los que estudian el régimen político colombiano han venido afirmando desde hace 15 años que uno de los grandes problemas del país es la incapacidad del Estado para controlar a las clientelas locales que además están armadas. Si eso es así es claro que la justicia tiene que jugar un papel clave en el sometimiento y el control de esas manifestaciones locales. Los politologos sostienen que el sometimiento de esta gente es producto militar y está comprobado que esto es efímero, la gente pasado el tiempo se vuelve a organizar. Sin una justicia fuerte es imposible resolver los problemas.
Yo diría que en Colombia hay 4 perspectivas de Justicia que son complementarias:
- Jurídica: que procedimientos, que tipos de integración necesitamos, cómo podemos reformar los códigos, los tipos penales, etc.
- Gerencial: desarrollada por agencias internacionales. Cómo tratar los problemas de congestión, cómo hacer la justicia más eficiente.
- Socio¬jurídica: conecta el problema gerencial y jurídico con la sociedad.
- Política: Justicia como eje de consolidación del Estado. Cómo construir Estado en zonas recuperadas por el Estado. Esto no se ha hecho. Nadie ha hecho una investigación sobre los jueces en zonas de conflicto armado. Esto tiene que ir acompañado de una democracia operante, que tenga el apoyo del ejército y la policía como un eje fundamental. Ahí hay problemas de construcción institucional grandísima.
Los libros sobre justicia que existen son del campo netamente jurídico, o libros institucionales o informes de justicia que sí hay muchos. Esa precariedad de estudios e inferencia de la justicia desde el mundo político es un poco la reproducción de un mundo institucional que no se preocupa por la justicia, es sólo un mundo de abogados. El tema de la construcción institucional y la seguridad democrática deberían estar enlazados por la Justicia.
MANUEL JOSÉ CEPEDA: La Justicia en Colombia es un poder, además de un servicio. Clásicamente se ha hablado de la justicia dentro de las ramas del poder público, no se ha indagado es cual es el rol de este poder en la construcción del Estado. Lo que se hizo en el 91 fue darle poder a los jueces, fortalecer de la parte del Estado la justicia, con la creencia arriesgadísima, de que sólo es importante la justicia si es poderosa, si la justicia no es poderosa no va a haber interés en la justicia. Así las áreas de reforma se han encaminado a fortalecer la justicia.
Si uno quiere generar una dinámica de fortalecimiento de la justicia tiene que empezar confiando en los jueces y dándoles poder. Como así, un juez municipal tiene ciertas características, pero hay que pensar en el poder de ellos para generar dinámicas de reforma.
MAURICIO GARCÍA: Una de las características de esa justicia en problemas es que los jueces no tienen poder y eso va a pasar con la Ley de Justicia y Paz. Esa fue una justicia negociada entre jueces y unos tipos que negociaron, la justicia no fue un milímetro más allá de ellos.
Todo eso ha sido un problema de diseño y construcción de Estado.
CARLOS EDUARDO MEJÍA: Dos elementos que son complementarios en esa visión a largo plazo es que en medio de todos esos procesos reforzamiento de justicia internacional y de globalización y a los cuales va a tener que responder el aparato de justicia, el mayor riesgo es para el usuario común del aparato de justicia, para el de diario. Ese tipo de modelo de justicia tiende a absorber cosas importantes y va a seguir latente en la sociedad el problema del día a día de los ciudadanos, el pleito de y la sensación de acceso a la justicia arranca desde el ciudadano de todos los días. El Estado entra en el juego de la desviación de la percepción y el concepto del acceso a la Justicia. Lo termina armando alrededor de cuatro temas centrales que dejan de lado al ciudadano.
Otro tema en el que hay que insistir es el tema de cómo atajar la avalancha del derecho penal en la sociedad, porque hoy todo el que ve tocado un interés recurre a presionar. Una sociedad que está destinada a resolver todos sus conflictos a través del derecho penal, lo que produce una saturación del aparato de justicia en si mismo y unas distorsiones.
Yo tengo una visión pesimista en lo penal, en el SPA se está transfiriendo una parte de la tarea del derecho penal a la policía. Actualmente la policía judicial es la que está cargando las imputaciones, esto distorsiona el sistema y conduce al síndrome del positivo. Los fiscales no están revisando estas actuaciones.
Además del problema de la contrarreforma que se está planeando, ese problema del síndrome del positivo en su momento tiene que ser revisado por la Corporación porque sino empiezan a aparecer voces para atajar esas tendencias la suerte de la administración de justicia va a ser muy complicada.
Yo siempre he creído que el problema de la Justicia es de poder, pero es que nunca lo hemos reivindicado, es un problema de poder porque una sociedad democrática funciona es fragmentando el poder, y fragmentar las funciones dentro del mismo poder, y esa es la garantía de democracia y libertad.
El otro problema es que mientras sigamos teniendo sistemas administrativos en materia de carrera en Colombia el ámbito de inmunidad del juez es muy estrecho, hay jueces que abusan mucho. No se puede buscar un poder monolítico y ese es un problema muy serio porque lo que hace garantista al poder judicial es que sea fragmentado, no opera por instrucción.
MAURICIO GARCÍA: también tenemos la cultura de que el juez no debe tener poder. Mientras no se resuelva esa cultura francesa y se reivindique social e institucionalmente el poder del juez, y que es bueno que tenga poder. Falta cultura jurídica.
CARLOS EDUARDO MEJIA: fíjese en el problema de los jueces penales. Desde que el controlado tenga la posibilidad de procesar la contraparte el juez no va a poder ejercer su función con la amplitud y eficacia que debe, es un problema de diseño muy serio. Donde empieza y hasta donde llega la inmunidad del juez si es muy importante, o si es con un procedimiento previo y de quien, o en que términos.
RAFAEL NIETO: Sin duda tiene que haber poder en los sistemas de administración de justicia. En Colombia hay una gran diferencia entre los parlamentarios de los diferentes partidos y los jueces, hay un interés de respeto.
El otro elemento frente al que hay que analizar es el de la Jurisprudencia. En Colombia hay de alguna manera una fractura entre legislación y jurisprudencia.
Hay que darle mayor valor a la Jurisprudencia y un sentido de obligatoriedad más claro. Esto evitaría la recarga del sistema, parte del sistema termina recargado en la medida en que los jueces inferiores pueden…
Desde la perspectiva de tratar de ir resolviendo el problema de jurisprudencia y legislación.
MARCEL TANGARIFE: Pero poniendo el tema desde la perspectiva de la globalización económica.
DIEGO LOPEZ: Hay una necesidad grande de generar conocimiento en torno al tema judicial.
Es muy importante tener una agenda interna de justicia, y luego mirar como la agenda interna está relacionada con temas de trasnacionalzación.
MARCEL TANGARIFE: Por capacidad de imposición nos vamos a trasnacionalizar. Lo ideal es que las normas nacionales no se tengan que adaptar.